Todos sabemos que el agua y el aceite no se mezclan. Sin embargo, con el avance de la tecnología, el desarrollo del área de la nanotecnología -la cual se enfoca en el diseño y la manipulación de la materia a nivel de átomos o moléculas para usos en áreas industriales o médicas-, se han logrado desarrollar nano-emulsiones de distintos tipos de aceites. Los aceites esenciales, por su potencial aplicación como ingrediente natural en la conservación de alimentos, no han sido la excepción, e incluso se han convertido en una alternativa prometedora para alargar la vida de los productos cárnicos, según una reciente publicación de Trends in Food Science and Technology. Se revisaron variados estudios utilizando aceites esenciales nanoemulsionados (AEN) usados como alternativa de conservación de productos cárnicos. El reporte enfatiza que el tamaño de las gotas nanoemulsionadas de aceites esenciales que mostraron una mejor bioactividad en comparación con el aceite puro osciló entre 35 y 295.7 nm. Estos resultados demuestran la eficacia de los AEN a escala nanométrica, incluso con diferentes tamaños de partículas y producidos por distintos métodos. El tamaño nanométrico de las partículas con una gran área de superficie hace que el AEN sea más eficaz que el aceite puro, como se destaca en varias investigaciones revisadas en este reporte. Al parecer, la incorporación de aceites esenciales en sistemas de nanoemulsión aumenta su estabilidad y solubilidad, facilitando la interacción con sus componentes activos con microorganismos en fase acuosa, especies reactivas al oxígeno y radicales libres. Además, la liberación controlada de los AEN desde el sistema de encapsulación garantiza una acción conservadora a largo plazo en los alimentos. El reporta también hace notar que la forma más común de aplicar los AEN ha sido por medio de la incorporación a películas o cubiertas comestibles, siendo estos la mayoría finas capas de materiales comestibles que se aplican a la superficie de los alimentos por inmersión o pulverización. Estas películas proporcionan una barrera semipermeable para reducir el intercambio de gases, pérdida de agua, aromas y contaminación microbiana, además de incorporar varios compuestos con bioactividad. Debido a que las nanoemulsiones de aceites esenciales son más estables y solubles, las diluciones en fases acuosas se mejoran, lo que aumenta el éxito de su aplicación en carne y productos cárnicos, independientemente de su contenido de grasa. Otro punto crítico que se destaca en este reporte es la reducción del impacto sensorial que tienen los AEN en los productos cárnicos en comparación con los aceites esenciales puros. Por ejemplo, en filetes de pollo adicionados con AEN de canela y cúrcuma, se notó mayor preferencia por su aroma, sabor y apariencia; el AEN de comino redujo el impacto sensorial (sobre color y aroma) en lomos de res irradiados. Otros ejemplos de resultados positivos usando aceites esenciales nanoemulsionados en productos cárnico son: AEN de ajo en filetes de pollo - Después de 12 días de almacenamiento a 4°C, se produjo una reducción del conteo total de bacterias del 97.8%; para las bacterias psicrótrofas, la reducción fue del 95.7% en los tratamientos con cubiertas de AEN. Los mohos y las levaduras sólo se detectaron después del sexto día de almacenamiento para el AEN. En el tratamiento de control, la detección se produjo a partir del tercer día.  AEN de tomillo en carne de cerdo refrigerada - Los tratamientos con AEN mostraron una vida útil de 6 días más en comparación con el control, y no se superaron los límites aceptable de conteo total de bacterias durante 12 días de almacenamiento a 4°C. AEN de orégano, canela, limón, cardamomo y May Chang en mortadela - Las mezclas de AEN para la preparación de nanoemulsiones mostraron una mayor reducción del recuento de células vegetativas de C. sporogenes en comparación con el aceite puro a las mismas concentraciones en muestras de mortadela con nitrito reducido (75 ppm).