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La alcachofa, un estabilizador eficaz en productos cárnicos

Nuevas investigaciones revelan que la alcachofa no solo optimiza la textura y consistencia, sino que también ofrece beneficios nutricionales.

  • 30/08/2025 • 08:05

La alcachofa de Jerusalén (Helianthus tuberosus L.), conocida también como pataca y tupinambo, entre otros nombres, es una planta herbácea de la familia de las asteráceas y estrechamente emparentada con el girasol, originaria de América del Norte. Se cultiva por sus tubérculos comestibles de sabor muy similar al de la alcachofa; es una materia prima con alto contenido de inulina, una fibra dietética soluble que se utiliza en lugar de almidón en la fabricación de alimentos.  

Por sus características funcionales, se realizó un proyecto de investigación con este tubérculo agregado en polvo a una formulación de albóndigas de pollo emulsionadas para reemplazar el tripolifosfato de sodio (TPPS) en un producto que se comercializaría como alimento de etiqueta limpia. 

Primeramente, se elaboró el polvo de alcachofa de Jerusalén usando tubérculos frescos e intactos (sin daños aparentes). Estos se lavaron, pelaron y sumergieron en una solución de ácido cítrico (%1) para evitar cambios de color enzimáticos; posteriormente se rebanaron y se deshidrataron en un horno de secado industrial a 60±5°C durante 8 h. Al final, las rodajas secas se molieron, y el polvo se tamizó para homogeneizar la granulometría, y se almacenó en botes de vidrio. 

Las albóndigas de pollo fueron formuladas conteniendo TPPS para el tratamiento control y 3.8%, 5.7% o 7.6% de polvo de alcachofa de Jerusalén (PAJ) para los otros tratamientos. La carne fue emulsificada y mezclada con los ingredientes, luego las albóndigas fueron formadas con moldes, enfriadas a -18°C durante 20 minutos, para finalmente ser fritas en freidora eléctrica a 180±2°C por 3 minutos. 

Los datos de este estudio revelaron que todos los porcentajes de PAJ redujeron la pérdida de cocción en las albóndigas de pollo en mayor grado que las albóndigas con solo fosfatos. Además, gracias a la adición de PAJ, las albóndigas formuladas son fuente de fibra dietética. Otro beneficio del uso de este ingrediente fue la mejor calidad de la emulsión, por lo que los investigadores recomiendan el polvo de alcachofa de Jerusalén para formulación de productos emulsificados de etiqueta limpia.