Carnes con valor agregado

Dióxido de cloro, un aliado en la inocuidad del envasado de la carne

Aplicado en condiciones específicas, el dióxido de cloro ayuda a controlar microorganismos en productos cárnicos, fortaleciendo la seguridad alimentaria sin comprometer la calidad.

  • 19/04/2026 • 15:16

El dióxido de cloro (ClO2) es un compuesto reconocido como antimicrobiano y desinfectante desde principios del siglo XIX; fue reconocido como esterilizador en 1988 por la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés), desde 1995 está aprobado para usarse como aditivo alimentario en el agua de enfriamiento para el procesamiento de aves comestibles (pollo, pavo, pato) y hoy en día es permitido como compuesto de contacto directo en una variedad de alimentos para el consumo humano. 

El ClO2 es muy eficaz contra numerosos microorganismos causantes del deterioro y putrefacción de los alimentos tales como algunas bacterias, levaduras y hongos, así como de aquellos patógenos como Escherichia coliListeria monocytogenes y Salmonella spp., entre otros. Su modo de acción contra estos microorganismos es la desestabilización de su membrana celular por medio de la disrupción, causando variadas reacciones con aminoácidos, alteración en la síntesis de proteínas, y oxidación de ácidos nucleicos y proteínas.

El ClO2 se genera al mezclar clorito de sodio con otro producto químico reactivo (en este caso un ácido) para producir dióxido de cloro en estado acuoso (líquido) o gaseoso. Aunque se considera más eficaz contra los microorganismos en su forma acuosa, en los últimos años el ClO2 en forma gaseosa ha ganado atención como antimicrobiano activo en la industria del procesamiento de alimentos ya que, al parecer según variadas investigaciones, no altera las cualidades nutritivas y sensoriales de los productos alimentarios y es eficaz en un amplio rango de pH (pH 3-8). Además, esta forma gaseosa de ClO2 parece ser más efectiva porque llega a las partes inalcanzables de los productos frescos gracias a su alta difusividad y penetrabilidad.

Sistemas actuales de CIO2 gaseos en el envasado

El ClO2 se considera un gran desarrollo en los envases activos, en los cuales el ClO2 gaseoso se incorpora como compuesto al sistema y/o materiales de envasado de cuatro maneras:

  1. Colocando un sobre o “sachet” dentro del envase que porta el compuesto.
  2. Usando material de envasado recubierto con el compuesto en la superficie interior (la que hace contacto con el alimento).
  3. Incorporando el compuesto en la estructura polimérica del material de envasado.
  4. Adicionando el compuesto en el espacio de cabeza del envase.

Existen varias patentes de invenciones de envases activos que incorporan el ClO2 (solo o en combinación con otros compuestos inertes) en forma de tableta, sobre, bolsita, película, almohadilla, y otros. A inicio del año 2020, la empresa estadounidense Aptar Food + Beverage introdujo en el sector de productos agrícolas frescos (vegetales y frutas) una solución de envasado antimicrobiano para envases sellados que utiliza el ClO2, el cual es liberado sobre el alimento. Esta tecnología puede ser, según la empresa, hasta un 99.9% efectiva en proteger al consumidor contra microrganismos como aquel del norovirus humano y rotavirus, y Listeria monocytogenes, Shigella, Campylobacter jejuni, Staphylococcus aureus, Yersinia enterocolitica, Vibrio vulnificus, Geotrichum candidumFeline calcivirus.

Esta tecnología de Aptar consiste en un polímero base que se activa con la humedad proporcionada por el aliento fresco envasado, y de un agente catalizador en conjunto con partículas de cloro y ClO2 como ingredientes activos. El sistema puede controlar la cinética de liberación del ingrediente activo para garantizar la eficacia contra los patógenos sin comprometer la calidad del producto, ya que, según la empresa, el gas de ClO2 es indetectable para el consumidor, pues no afecta el color, aroma, sabor y textura del alimento.

Último desarrollo patentado para la carne

Una desventaja de algunos sistemas actuales de inclusión y liberación de ClO2 gaseoso en envases es que el gas se genera casi inmediatamente después de sellar el envase y en cuanto el ambiente dentro de él se carga de humedad liberada por el alimento. El enfoque entonces del último desarrollo con la utilización de ClO2 gaseoso para conservación de alimentos frescos, entre ellos la carne, es que el gas de ClO2 se libere más paulatinamente. Esto se ha logrado gracias a la colocación dentro del envase de una "etiqueta" de capas múltiples formada de capas laminadas individuales hechas con pectina o gelatina; cada una de estas capas contiene los precursores reactivos del ClO2, que son, en este caso, un ácido orgánico y NaClO2 (clorito de sodio).

Gracias a las múltiples capas, la etiqueta se mantiene "inactiva" en la superficie interna del envase aun en presencia de alta humedad, por lo que es ideal para productos de carne fresca. Para activar esta etiqueta y lograr la formación del gas antimicrobiano, se aplica una fuerza mecánica con lo que se rompen las capas de gelatina y se permite la mezcla de los precursores de ClO2 gaseoso mencionados. El uso de múltiples capas de esta tecnología permite adaptar la etiqueta a diferentes productos para diferentes procesadores, y la liberación del gas de ClO2 puede realizarse cuando sea necesario, ya sea durante el transporte, distribución o en el punto de venta al detalle.

Conclusión

El dióxido de cloro es un compuesto antimicrobiano altamente efectivo y autorizado por múltiples agencias gubernamentales para utilizarse en contacto directo con alimentos, y en su forma gaseosa este compuesto es aún más eficaz, ya que llega a todos los rincones inalcanzables del alimento envasado. El auge en la utilización de dióxido de cloro en forma gaseosa como conservador de alimentos y como agente para incrementar la vida de anaquel de alimentos frescos, ha generado una ola en el desarrollo de envases activos que utilizan este compuesto como ingrediente activo principal. Aunque los recientes desarrollos han mostrado algunos altibajos debido a la dificultad en regular la liberación del ClO2 gaseoso en un envase para alimentos, el futuro de este compuesto en la industria alimentaria es bastante prometedor.