En estos nuevos tiempos, es importante entender que la gente ahora se mueve por la influencia de múltiples opiniones. Y es crucial hacer énfasis en el tema de las "opiniones" porque antes la sociedad se basaba en conocimiento, hechos y datos. Estos datos duros provenían del trabajo científico, con estadísticas confiables que se reportaban en papel. Los tiempos han cambiado. Ahora el medio principal de comunicación es un conjunto de redes sociales. Se permite poner cosas que no son verdad y desafortunadamente, existen grupos con una liquidez financiera espectacular que se dedican a difundir información tendenciosa con un fin ideológico, pero detrás de este propósito, se esconde el verdadero interés que nunca es claro para quien recibe la información. Esto se torna en un tema de volumen de información y frecuencia de ésta. Si una persona recibe este constante bombardeo, termina por creer vehementemente algo que quizá sea una mentira.  Esto le está ocurriendo a la producción de carne y no debemos pensar que quedándonos quietos vamos a solucionar esta difusión. Acerca de la carne y su sistema de producción se ha dicho de todo lo negativo que se les ha ocurrido. El reto es detener esta erosión de imagen, porque las nuevas generaciones son muy sensibles a lo que leen en las redes sociales y podemos terminar dañando el consumo de la carne de forma irreparable. Listamos a continuación algunos de los argumentos que van demoliendo la imagen de la carne. La idea principal de este escrito es retar ese punto que la producción de carne de bovino utiliza recursos que se requieren para el consumo humano y daremos argumentos que se pueden comprobar de forma rápida y sencilla. Sistema de producción extensivo Este sistema consiste en la utilización de tierras no aptas para la agricultura con fines ganaderos. Esta ganadería implica soltar animales en pastoreo y que estos cosechen el pasto y otras plantas forrajeras. Para el proceso reproductivo, el empadre de los vientres puede ocurrir durante todo el año (muy común en toda la tierra que se sitúa entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio). En las tierras al norte y al sur de los trópicos, el empadre de los vientres se realiza en forma controlada (típicamente 3 meses al año) y esto se realiza para que las pariciones ocurran en cierta época del año. Recordemos que a medida que nos retiramos del ecuador, las estaciones del año se hacen mucho más marcadas y, por tanto, es muy importante prepararse con reserva de alimento para los animales para el invierno y la época de sequía.  Dependiendo de la naturaleza del ecosistema donde se produce, la cantidad de tierra que se requiere para mantener un animal puede ser muy variable. El Coeficiente de Agostadero (CA) expresa el número de hectáreas (ha) necesarias para mantener una Unidad Animal (UA) en un año. Una UA es una vaca adulta de 450 kg con su cría, la cual consume al día aproximadamente el 3% de su peso en materia seca (MS). Aquí se expresa la capacidad del agostadero en términos de cantidad de forraje, no tanto de su calidad. En tierras de mucha abundancia de forraje, se pueden tener CA de 5 ha por UA y en tierras semidesérticas se puede encontrar hasta 50 ha por UA. La idea principal de este sistema de explotación es que los animales cosechan un alimento que el ser humano no puede utilizar directamente y ocurre en sitios donde la agricultura no es posible, por ser suelos no nivelados, con mucha cantidad de piedra que dificulta el trabajo mecánico de los implementos agrícolas, suelos muy poco profundos que no son aptos para sostener el crecimiento de plantas con alto requerimiento de nutrimientos o bien que no cuentan con el agua que se requiere para la agricultura. En este tipo de tierras, lo que crece naturalmente son forrajes (gramíneas y leguminosas) de secano que progresan con los ciclos de lluvias regulares. Estos forrajes están principalmente están formados de celulosa, un carbohidrato complejo que no pueden digerir los humanos y que los rumiantes logran convertir en carne. Los bovinos son el eslabón de la cadena alimenticia que enlaza la producción de celulosa con la producción de proteína. No olvidemos que la celulosa es el compuesto orgánico más abundante en el planeta tierra, esto es un recurso renovable que debemos utilizar. La meta de este sistema de producción es producir becerros al destete (cuando se separan de las madres) que pesan entre 180 y 220 kilos a los 8 meses de vida. Sin embargo, bajo este tipo de sistema productivo, los animales destetados son crecidos y engordados en este mismo tipo de tierra. Como la riqueza nutrimental de los forrajes no es muy alta, el crecimiento de los animales es lento y los animales tardan hasta tres años en alcanzar los 550 kilos de peso final. Los aumentos son de alrededor de 450 gramos al día. Si el peso inicial es de 180 kilos y el peso final es de 550 kilos. el aumento total es de 370 kilos. Si el aumento de peso es de 450 gramos, se requieren 822 días de engorda. Si a esto le agregamos los 240 días que transcurrieron para llegar al destete, el total de días de producción es de 1,062 días, equivalente a tres años de ciclo productivo. Está claro que, para maximizar la producción, es necesario que la tierra se dedique a producir becerros y alimentar los becerros de manera intensiva. Se trata de desocupar las tierras que se utilizan para engordar ganado y dedicarlas a producir becerros. Esto da lugar a otro sistema productivo. Existe una modalidad intermedia de producción que enlaza la producción de los becerros destetados con las engordas que consiste en pastorear a los animales por espacio de 6 meses, asegurando que éstos aumenten de talla y no tanto de peso. Esto permite que los animales crezcan óptimamente en el proceso de engorda intensiva. A este pastoreo se le denomina en los Estados Unidos como “backgrounding” y es en este país donde se tienen las mayores capacidades de producción y se alcanzan los mejores resultados. Cabe mencionar que los fundamentalistas hablan de la producción de metano debida a los animales y este hecho ocurre con mayor intensidad en los corrales de engorda intensivos. La mayor concentración de estas explotaciones se localiza en los Estados Unidos y se generaliza a todo el mundo el efecto sin ser verdad. Es claro que la realidad de la producción actual, en todo el continente, obedece a una sumatoria de decisiones financieras de gente especializada que ha arrojado un cúmulo de experiencias que van pasando de generación a generación. No es posible emitir juicios acerca del cómo deben producirse los alientos desde un punto de vista ignorante de todos los procesos y de las experiencias y vivencias de tantísimos productores. Es muy fácil criticar lo que actualmente observamos en la producción de los alimentos, pero lo que es claro es que los fundamentalistas entienden poco de lo que hablan, que buscan hacer su comida diferente a la de los demás y mucho más cara.